Un mundo mejor

No contenta con el espacio que le ha tocado vivir, el contexto, el lugar, un tiempo en la historia, la humanidad ha tratado, desde hace ya muchos años atrás, de recrear un mundo nuevo, diferente, ideal, logrando así evadirse de los peligros que supone vivir en el hoy y en el ahora, la ambivalencia, la incertidumbre, la muerte, la destrucción, la vulnerabilidad… o, por el contrario, sumergirse en sus sueños, pasiones, ideales, aciertos y buena fortuna, todo desde su genuino e insondable -a veces- punto de vista, claro está que, no obstante poco o nada puede hacer para darle un giro de apenas cinco grados a la agria o dulce realidad.

A veces se suele encontrar esta especie de puerta de escape a la realidad en objetos o símbolos tan cotidianos como personales, que bien pueden ser un libro, un lugar, una canción, basta con que tengamos la llave que le haga a la cerradura y, con un mínimo de esfuerzo conocido como voluntad -de ahí le siguen la creatividad, la imaginación y tantos otros, dependiendo de la intensidad de la acción-, podremos ser capaces de adentrarnos, para siempre o por unos instantes, en el universo que supone alguna de esas entradas, justo exactamente hasta donde nuestra mente pueda llegar, sin límite alguno conocido. Eso, desde un plano individual.

¿Es que acaso no somos capaces de construir juntos un mundo mejor para todos?

Por si nos hemos olvidado de este principio básico y fundamental, aquí está, para recordárnoslo en este video, el genial y lúcido Charles Chaplin, interpretando a uno de sus ilustrativos personajes en un discurso de El Gran Dictador (*):

(…)

you the people have the power,

the power to create machines,

the power to create hapiness,

you the people have the power

to make this life free and beautiful,

to make this life a wonderful adventure,

then in the name of democracy

let us use that power,

let us all unite!

let us fight for a new world,

a decent world

(…)

 

(*) The Great Dictator, 1940

Primera película sonora de Charles Chaplin, es una sátira del fascismo y toda forma de dictadura, y en particular, de Adolf Hitler. Filmada desde los inicios de la Segunda Guerra Mundial, en esta película Chaplin interpreta a dos personajes: Adenoid Hynkel (parodia de Adlf Hitler) y a un barbero judío.

Más en:

Charlie Chaplin

Speech El Gran Dictador

 

Escribe un comentario

Tienes que iniciar sesión para escribir un comentario.